En un día tan importante como hoy, en el que se reivindica la no violencia de género, hemos querido dejar nuestro granito de arena compartiendo un maravilloso cuento con el que se pueden trabajar valores fundamentales desde edades muy tempranas.

Con este cuento podemos enseñar a niños y niñas que cualquiera puede hacer lo que quiera, pues todos tenemos los mismos derechos, y por ello tenemos que intentar darles las mismas oportunidades.Todos somos iguales en derechos.
Este cuento ofrece a los adultos una estupenda oportunidad para establecer debates muy interesantes con los niños sobre distintos aspectos a partir del mismo.
¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?
Carlota era una princesa rosa. Con su vestido rosa, su armario lleno de ropa rosa. Pero Carlota estaba harta del rosa y de ser una princesa. Quería vestir de rojo, de verde o de violeta... No quería besar sapos para ver si eran príncipes azules. No quería príncipes azules. Carlota siempre se preguntaba por qué no había princesas que surcaran los mares en busca de aventuras. O princesas que rescataran a los príncipes de las garras de un lobo feroz. O princesas que cazaran dragones o volaran en globo.
Además, hemos tenido la suerte de encontrar una versión del cuento acompañada con una interprete de lenguaje de signos, haciendo más visible la diversidad.
En el siguiente enlace, encontraréis una guía para poder trabajar a partir de la lectura de este cuento.
Ojalá en un futuro próximo no tengamos que destacar fechas como la de hoy, ni necesitemos lazos de ningún color que reivindiquen derechos y valores, y que nuestros sistema educativo y la sociedad sean capaces de formar personas libres, justas, generosas, respetuosas, solidarias..., para construir un mundo mejor.


Gracias por esta entrada tan acertada.
ResponderEliminarRosa.