
Creemos que las vacaciones de NAVIDAD son de las más entrañables y familiares de todas, pues se prestan a muchas celebraciones y reuniones sociales. Es por eso que, a nadie le gusta oír en boca de un niño la molesta frase: "me aburro", pues no es momento de aburrimiento sino de actividad y alegría. Aunque, tampoco es malo que nuestros peques expresen el aburrimiento, pues será una oportunidad de buscar cómo salir de ese estado por sí mismos, y seguro que se les ocurren un montón de cosas que pueden hacer ellos solos, y otras tantas en las que pidan ayuda o compañía a los adultos para realizarlas.